"No es porque las cosas sean difíciles por lo que no nos atrevemos, sino que por no atrevernos ellas se hacen arduas."

Lucio Anneo Séneca



jueves, 6 de diciembre de 2012

Tener hijos o no

"Hola, buenas tardes. Tengo un problema con mi pareja y me gustaría que me ayudasen. Resulta que después de un par de años con él, me dice que no quiere tener hijos (tiene 35 años y yo 33). Para mí es muy importante tener hijos y además sé que ya tengo una edad en la que debería tenerlos por los riesgos del embarazo y el cansancio de criarlos a cierta edad. La cuestión es que estamos bien, nuestra relación marcha bien, salvo por esta cuestión que ha surgido y que para mí es realmente importante, como ya he dicho. De repente me siento un poco perdida porque le quiero y también quiero tener hijos y parece ser que son cosas incompatibles. ¿Qué me pueden aconsejar que haga? Gracias por su interés."


Buenas tardes,

Si no lo has hecho, estaría bien que le preguntaras a tu pareja por qué no quiere tener hijos. Muchas veces esta discrepancia a la hora de tomar decisiones puede ser resuelta a través de la comunicación, pues conociendo los motivos que subyacen a vuestras actitudes puede que encontréis formas de llegar a una solución conjunta.

Algo a tener en cuenta es que si bien es cierto que a menor edad es más probable que estéis menos cansados para la crianza, actualmente no se considera que estés en una edad de riesgo para quedarte embarazada.

Y desde luego algo que estaría bien que ambos tengáis presente a la hora de tomar esta decisión son vuestras propias prioridades, las de cada uno, valorar dónde estaría para cada uno el ser padres en vuestras vidas. En función de ello, tendréis que tomar vuestra propia decisión sobre qué hacer al respecto. Carl Jung decía que "las grandes decisiones de la vida humana tienen como regla general mucho más que ver con los instintos y otros misteriosos factores inconscientes que con la voluntad consciente y bien el sentido de razonabilidad".

lunes, 29 de octubre de 2012

Adolescencia

"Hola, somos Juan y Emilia. Estamos preocupados porque nuestra hija de 15 años se está volviendo rebelde. No nos gustan sus amigos y creemos que está tomando drogas: está más irritable, no quiere comer apenas, no pasa nada de tiempo en casa, está todo el día fuera... Si le ponemos límites de horarios o intentamos hablar con ella, se enfada y nos dice que no tenemos por qué decirle lo que tiene que hacer, que está bien, que ella sabe lo que hace, etc. En fin, discute mucho con nosotros y no sabemos cómo hablar con ella y sobre todo, no sabemos qué le pasa".

Hola Juan y Emilia, gracias por vuestra consulta. 

Para empezar, conocer las características de la etapa por la que está pasando vuestra hija ayuda a quitar importancia a ciertos comportamientos que os preocupan y, sobre todo, ver esta etapa como un estado natural que forma parte de su desarrollo: vuestra hija se está haciendo mayor.

La fase de la adolescencia es una etapa de muchos cambios fisiológicos y psicológicos. Se producen cambios en su cuerpo y en sus hormonas que pueden influir en su estado anímico (estar más irritable o triste) o en su apetito. Los chicos y chicas de su edad necesitan relacionarse más, pertenecer a un grupo y sentirse identificados con ellos, por ello pasan más tiempo fuera de casa y se distancian de la familia. El adolescente quiere escapar del control de los padres, de la sumisión propia de la infancia, y encontrar un nuevo marco social que le permita actuar con autonomía, y lo encuentra en el grupo de iguales.

Vuestra hija no discute con vosotros por gusto. En estas edades las personas tienen la necesidad de diferenciarse de sus padres para así desarrollar su propia identidad como adultos. Podréis comprenderla mejor si aceptáis los cambios de esta etapa, si le ofrecéis apoyo y estabilidad, respetando su necesidad de independencia y privacidad.

Es importante mostrar una actitud de escucha y reflexionar con ella sus puntos de vista y los vuestros. Así le mostrareis respeto y le ofreceréis un buen modelo de comunicación. Dialogar con ella sobre los temas que os preocupan es más efectivo que “regañar”. Intentad hablar con ella expresándole vuestra preocupación y cómo os sentís, creando un ambiente de confianza mutua y hacerle saber que puede contar con vuestro apoyo. Por ejemplo, conversar sobre sus amistades, sobre prácticas potencialmente dañinas como fumar, tomar drogas u otro tipo de situaciones, pero sin acusarla de nada, puesto que puede sentirse atacada y mostrar una actitud defensiva hacia vosotros, dificultando así el diálogo.

Sería conveniente que reviséis el sistema de normas y límites y negociarlo con ella, replanteándolos y adaptándolos a su mayor autonomía. Esto implicaría más libertad de actuación para vuestra hija así como más responsabilidad.

Llevando a cabo estas prácticas veréis como la comprenderéis mejor y podréis ayudarla a sobrellevar esta difícil etapa.


lunes, 8 de octubre de 2012

Problemas para dormir

"Hola, mi nombre es Isabel. Tengo 61 años y desde los 25 o así tengo problemas para dormir. Al principio lo veía normal por lo que dicen de que los hijos y los cambios de horario afectan para conciliar el sueño, pero ya hace años que mis hijos tienen su vida y yo no he dejado de tener dificultades para quedarme dormida. De hecho creo que cada vez duermo menos. He intentado varias cosas, como por ejemplo tomar infusiones, ver la tele por la noche hasta quedarme dormida, hacer crucigramas en la cama, no dormir durante el día, etc., pero de nada me sirve. Al principio algunas cosas funcionan, como cuando empecé a hacer relajación antes de dormir, pero pronto dejan de ser eficaces. El médico de cabecera me dice que me tome unas pastillas para dormir y, a pesar de que no soy partidaria de tomarme esas pastillas, hay noches que tengo que hacerlo porque ya no aguanto más, parece que hasta la cabeza me va a explotar. ¿Podríais decirme si hay alguna técnica o pauta duradera para poder conciliar el sueño? Gracias."

Estimada Isabel,

El sueño es un elemento importante para la calidad de vida, puesto que tiene una función de reparación y restauración de todo lo que gastamos durante el día. El hecho es que si no se descansa bien durante la noche, no se tiene energía suficiente durante el día, pudiendo presentarse dificultades para mantener la atención, la memoria, se puede alterar el estado de ánimo, etc.

Cuando se tienen hijos es normal que al principio el sueño cambie porque se tiene que ajustar a los horarios de ellos, siendo así hasta que normalizan sus hábitos de descanso. Si pasada esta situación las dificultades para dormir permanecen, entonces hay que prestarle atención y tomar medidas.

Normalmente, lo que se esconde detrás de esta dificultad es la psique, la actitud que se tiene ante la vida, las preocupaciones, etc. Por eso es importante que te centres en ti y en las condiciones en las que te vas a dormir. Así, crea un ambiente cómodo para ti en la habitación donde vayas a dormir, manteniéndola a una temperatura adecuada. Utiliza ropa cómoda y acuéstate sólo cuando tengas mucho sueño. Cena algo muy ligero, al menos un par de horas antes de irte a la cama. Es bueno que tengas un mismo horario tanto para acostarte como para levantarte. También puedes hacer rituales de relajación que vayan con tu estilo (meditación, relajación, baño caliente...) y leer un poco justo antes de dormir. Por otra parte, tener hábitos diurnos podrá favorecer la conciliación del sueño, como por ejemplo hacer las comidas siempre a la misma hora, hacer ejercicio físico y tener un horario de actividades. Por otra parte considera que la cafeína, el alcohol y el tabaco pueden interferir en el sueño. Y lo más importante de todo es que trates de desconectar la mente un par de horas antes de ir a dormir.

Además, algo que tienes que tener en cuenta es que a medida que pasan los años el sueño es menos necesario, y por eso lo normal es que se duerman menos horas y los desvelos nocturnos aumenten. Piensa que si tu organismo sólo necesita dormir 4 o 5 horas y te acuestas a las 23:00 h., te despertarás a las 3:00 o a las 4:00 de la madrugada y obviamente no podrás dormir mucho más. Si este es tu caso, además de las indicaciones anteriores es conveniente que retrases lo más posible la hora de dormir, y para ello te puedes ayudar de una siesta diaria siempre a la misma hora. Llevando a cabo estas prácticas, es muy probable que tu calidad de sueño mejore.

lunes, 1 de octubre de 2012

Pesadillas y terrores nocturnos

"Hola, soy Manolo. Tengo un hijo de 5 años que tiene una especie de pesadillas por la noche desde los dos años y medio. Cuando se despierta no se acuerda de nada. El problema es que durante la pesadilla lo pasa muy mal, gritando, llorando y lo peor de todo, corriendo como loco de un lado a otro de la casa. Lo que más nos preocupa a mi mujer y a mí es que se haga daño grave, porque de hecho ya la hemos tenido que llevar al hospital un par de veces debido a los golpes que se ha dado. Lo estamos pasando mal, por él especialmente y también por cómo nos tratan al respecto, por ejemplo en el hospital nos han hecho preguntas raras como si maltratásemos nosotros a mi pequeño, ¿se imaginan cómo nos sentimos? Le hemos llevado a un psicólogo, pero lo único que nos ha dicho es que la culpa es nuestra y que tiene miedo. Ya no sabemos qué hacer, ¿podrían ayudarnos? Muchas gracias."

Estimado Manolo,

Primeramente, es importante distinguir entre pesadillas y terrores nocturnos. Las primeras se dan en fases tardías del sueño, y consisten en ensoñaciones vívidas de acontecimientos desagradables o estresantes para el niño, normalmente relacionados con la estimulación que ha recibido durante el día (cuentos, programas de TV, etc.), o bien debidos a alguna circunstancia que le provoca ansiedad (una mudanza, cambio de colegio, separación de los padres, etc.). Tras una pesadilla, el niño estará completamente despierto, recordará el sueño y se mostrará muy asustado. Lo mejor para prevenir las pesadillas es intentar mantener al niño en un ambiente libre de estrés y controlar la estimulación que recibe, pero en el momento que las sufre lo mejor es consolarlo lo antes posible, hablar de ello, y hacerle ver que no está solo.

Sin embargo, por como lo describes, lo que sufre vuestro hijo son terrores nocturnos. Éstos se dan en fases más tempranas y profundas del sueño, y durante los episodios el niño se muestra agitado y aterrorizado pero no está del todo consciente (de hecho no recordará nada por la mañana aunque en el momento tuviera los ojos “como platos”). Normalmente los terrores nocturnos acaban remitiendo con el tiempo, pero en el momento en el que el niño lo está sufriendo lo único que podéis hacer es evitar que se haga daño tropezándose con los muebles que pueda encontrar a su paso (dado que no está plenamente consciente). Permaneced tranquilos y no intentéis consolarle ni reconfortarle porque en ese momento no podréis. La aparición de este trastorno, en sí, no tiene porqué ser indicativo de ningún trastorno psicológico; pueden ser debidos a la falta de descanso o la carencia de una rutina de sueño adecuada. Lo mejor para prevenirlos es asegurar que el niño duerma las horas que necesita y que lo haga de forma estable y constante. No obstante, también pueden estar causados por otros factores como apnea del sueño, hipoglucemia, depresión o estrés, por lo que si los terrores nocturnos se cronifican quizá sea conveniente una evaluación pediátrica. Pero en cualquier caso olvidad eso de que “la culpa es vuestra”. Lo que le está pasando a vuestro hijo no es culpa de nadie, y con el interés y la preocupación que mostráis estoy seguro de que lograréis solucionarlo pronto.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Mi memoria, ¿donde está?

"Hola, me llamo Mariana, tengo 64 años y últimamente estoy muy preocupada porque tengo muchos olvidos. Sobre todo cosas como: qué he venido hacer aquí, cómo se llama esta persona, hacer recados, la cita con el médico, etc. Tengo miedo de que pueda tener Alzheimer o demencia senil (mi madre la tuvo). No sé por qué se me olvidan ahora tanto las cosas, yo siempre he tenido buena memoria. No sé si es normal por la vejez o que tengo algún problema en la cabeza, y la verdad, no he ido al médico por miedo a lo que me diga. Me gustaría que me aconsejaseis qué puedo hacer y si es normal o no."

Estimada Mariana,

Esos pequeños olvidos o despistes son normales, no sólo en personas mayores, sino también en jóvenes. Es cierto que el envejecimiento celular puede influir en los fallos de memoria, pero ésta también se puede ver afectada por otros motivos personales y ambientales (estrés, ansiedad, depresión, menores exigencias del medio por la jubilación, falta de atención, pérdidas sensoriales...). Muchos de estos factores se pueden modificar, así que por tanto podemos mejorar nuestra memoria.

Para ello, puedes entrenarte estimulando la mente mediante ejercicios, pasatiempos (autodefinidos, crucigramas, sudokus, etc.), lectura y escritura, cálculos, juegos de mesa, etc. Pero también tienes que cuidar tu cuerpo, realizando algún ejercicio físico como caminar, jugar a la petanca, bailar). Practica la relajación (yoga, tai-chi), intenta llevar unos hábitos de vida saludables y relaciónate con los demás. Además, puedes acudir a algún centro de día o institución donde impartan talleres para realizar actividades como las mencionadas.

Algunos trucos que pueden ayudarte a recordar (reglas mnemotécnicas): céntrate en las cosas de una en una y pon la atención a las que quieres recordar, repite lo que quieres recordar varias veces, asócialo con algo conocido (“se llama Paco, igual que mi tío”); ayúdate de agendas, notas o calendarios para anotar las cosas importantes a hacer y tenlos a la vista; si vas al salón y no sabes para qué, vuelve al lugar de origen a esa estancia de la casa o hazlo mentalmente (si antes estabas en la cocina, vuelve allí), etc.

Y no tengas miedo de lo que te pueda decir el médico. No tienes por qué heredar la enfermedad de tu madre, pero si ves que los consejos que te damos no son suficientes, quizá sea conveniente que acudas a un profesional para que valore tus pequeños olvidos y determine a qué se deben. Un neuropsicólogo puede hacer esto mediante sencillas pruebas y preguntas y proponerte un tratamiento si así fuese necesario.

Todo esto te ayudará a mejorar tu memoria y estar más tranquila. Un saludo.


martes, 18 de septiembre de 2012

Bruxismo

"Hola. Me llamo Nerea y me gustaría haceros una consulta. Resulta que desde hace unos 9 meses o así noto que me rechinan los dientes o aprieto mucho la mandíbula por la noche, y a veces también por el día (cuando estoy concentrada haciendo algo como cortar el pan). Yo ya había oído hablar de esto, pero no me imaginé que llegara a ser tan molesto. He ido al médico de cabecera, al dentista y al maxilofacial, y todos coinciden en que es bruxismo generado por estrés. La cuestión es que yo ahora no me siento estresada y sin embargo me ha empeorado. Llevo casi una semana con dolores de mandíbula, dientes, cabeza y un zumbido constante en el oído, especialmente en la parte derecha, aunque se me está pasando al lado izquierdo de la cara. Además de tomarme la medicación que me han prescrito (diazepam) y comprar una férula que vale muy cara, ¿qué me pueden aconsejar para que esto se me quite? Muchas gracias."

Estimada Nerea,

Ciertamente la causa más frecuente del bruxismo es el estrés, pero también es frecuente que los estados de estrés presenten un cuadro asintomático (aparte del bruxismo en sí), por lo que a pesar de no sentirte estresada, es probable que haya algo que te produzca cierta ansiedad que se manifiesta como este trastorno del sueño, incluso aunque no seas consciente de ello. Por otra parte, puede que en un momento dado, hace 9 meses aproximadamente, experimentaras alguna situación que te provocase un elevado estrés emocional, empezaras a sufrir el bruxismo como síntoma de dicho estrés, y ahora se haya convertido en un hábito. En cualquier caso, mis recomendaciones giran entorno a disminuir dicho estrés emocional, pues disminuir esa ansiedad es lo que puede terminar con el bruxismo y no otros tratamientos (medicación, férulas) que son puramente paliativos.

Para ello puedes empezar detectando en qué momentos del día aparece, puesto que estando despierta es más fácil que te des cuenta de qué lo origina. Entonces relaja la mandíbula dándote masajes en la misma y abriendo y cerrando lentamente la boca con la lengua pegada al paladar y sin forzar la mandíbula (unas diez veces consecutivas). En ese momento trata de resolver el conflicto emocional identificado. Cuando el bruxismo aparezca por las noches, anótalo en una libreta para poder verificar si ha habido algún acontecimiento estresante ese día y así habituarte poco a poco a resolverlo por el día. Piensa que el bruxismo es la manera que tiene tu cuerpo de liberar el estrés, así que no desaparecerá hasta que descargues ese estrés de otras formas. Antes de dormir puedes comer algo crujiente como una zanahoria o una manzana para desestresar físicamente la mandíbula. También puedes hacer relajación, practicar meditación, taichi o yoga. Recuerda el dicho: "Mens sana in corpore sano".


martes, 11 de septiembre de 2012

Agresividad infantil

"Hola, mi nombre es Rafael y quería consultaros un problema que tenemos con nuestro hijo. Tiene 10 años, y siempre ha sido un buen chaval. Sin embargo, de un tiempo a esta parte tiene frecuentes pataletas, incluso a veces llega a darnos patadas o puñetazos y a tirar cosas si no se hace lo que él quiere. No sabemos por qué se comporta así, nosotros nunca le hemos pegado y siempre le hemos dicho que la violencia está mal, pero él reacciona con mucha furia a la primera de cambio. No nos hace caso y no sabemos qué hacer con él, a veces nos da la impresión de que no estamos siendo unos buenos padres, aunque creemos que siempre le hemos dado todo lo que ha hecho falta... ¿Qué podéis decirnos?" 

Estimado Rafael, 

Ante todo quiero daros ánimos, y aseguraros desde aquí que sois unos buenos padres, simplemente porque os preocupáis por él y estoy seguro de que hacéis todo lo que está en vuestra mano para procurar su bienestar, como estáis demostrando ahora. Educar es algo a lo que a los padres no se les enseña, y es algo muy complicado especialmente cuando el niño es muy temperamental. Los padres suelen afrontar la educación de sus hijos con voluntad e ilusión, pero a veces no es suficiente si no se tienen las ideas y sobre todo si no se es constante. 

Hay ciertos niños cuya falta de autocontrol o empatía, baja tolerancia a la frustración, o problemas de comunicación les provocan conductas violentas, que ellos justifican como medios legítimos para resolver los conflictos. Pero estos problemas suelen aparecer en niños caprichosos, sobreprotegidos por sus padres, acostumbrados a obtener todo cuanto quieren o carentes de una educación que siga unas pautas constantes y adecuadas. 

Por ello lo más importante es que seáis constantes y firmes en la educación de vuestro hijo. Los niños notan de forma intuitiva la seguridad y el estado emocional de sus progenitores, por lo que nunca os tenéis que amedrentar ante sus rabietas. Hay que acostumbrarle a la espera, no acudiendo inmediatamente a sus llamadas de atención, así también aprenderá a buscar sus propias soluciones a los problemas. Y en general, tenéis que conseguir un equilibrio entre el afecto, la disciplina y la comunicación, escuchando siempre a vuestro hijo, pero sabiendo cuando decir “sí” y cuándo decir “no”, e intentando ser siempre congruentes y consecuentes con su comportamiento. Quizá os iría bien la ayuda de un profesional, pero estoy seguro de que mejoraréis la relación con vuestro hijo. Un saludo.


martes, 10 de julio de 2012

Mi ex me acosa

"Hola, me llamo Alicia y me gustaría que me dijerais qué puedo hacer para parar el acoso de mi ex. Hace un año nos divorciamos después de 10 años de casados y de pasar un infierno con él. El caso es que hace unos meses, cuando ha visto que ya he roto toda relación con él, no para de acosarme, me persigue a todos sitios, me escribe mensajes insultándome, y lo peor de todo, le malmete a mi hija contra mí. No sé si puedo denunciarlo pues no me ha agredido, pero conforme pasa el tiempo me siento con más miedo, no puedo salir a la calle tranquila por miedo a encontrármelo y no puedo dormir bien. Sobre todo tengo miedo y culpa por lo que pueda estar sufriendo mi hija."

Estimada Alicia,

Es normal que estés preocupada e intranquila, y si la situación se mantiene en el tiempo podrías desarrollar problemas psicológicos y podría afectar al estado emocional de tu hija, si no lo está haciendo ya.

Lo primero que tienes que hacer, si aún no lo has hecho, es dejarle claro que no le tienes miedo y que quieres vivir tu vida, al igual que, por el bien de todos, debería hacer él, y que si no te deja en paz le denunciarás. Después, mantente firme y segura de tu decisión, niégate a encontrarte con él para hablar y evita ir a lugares o sitios que solíais frecuentar. Si tienes que hacerlo, no lo hagas nunca sola, reduciendo todo intercambio personal o íntimo, pues así no le darás opción a que pueda manipular hechos o intenciones.

Es conveniente que evites amistades que teníais en común, pues siempre le pueden dar detalles e información sobre lo que estás haciendo. Pero no te alejes de la gente, todo lo contrario: sal, conoce a nuevas amistades y realiza actividades que te gusten. Apóyate en los demás, confiando en amigos, familiares o compañeros. Haciéndoles participes de tu problema, encontrarás seguridad y apoyo.

Para que tu hija sufra lo menos posible, habla con ella creando un ambiente de cariño y confianza, brindándole todo tu cariño y apoyo, pero no la hagas confidente de tus problemas con su padre. Probablemente ella sepa que las cosas que él le dice contra ti no son ciertas, pero ella no puede tomar esa responsabilidad. Eso le pondría en contra de su padre, lo cual sería negativo para su equilibrio emocional.

Si el acoso continúa, cambia de número de teléfono, correo electrónico y, si es conveniente y posible, hasta de vivienda. Intenta no seguir las mismas rutinas, usa diferentes rutas para ir al trabajo o volver a casa. Si crees que te sigue, acude a lugares donde haya mucha gente. Puedes llamar la atención para evitar que se acerque. Si sientes una sensación de peligro constante o la situación es insostenible, debes denunciarle cuanto antes, así que trata de reunir pruebas del acoso: mensajes, llamadas, testigos, etc. La policía necesita cuanta más información y hechos concretos mejor. Así evitarás que la situación vaya a peor y que manipule a tu hija.

En cualquier caso, lo mejor es que acudas a cualquier centro de ayuda a la mujer o bienestar social, ellos te pueden asesorar y ayudar (social, judicial y psicológicamente). Allí pueden estudiar tu caso más a fondo y te pueden ofrecer ayuda también para tu hija, que lo esta sufriendo directamente.

Y ten siempre presente este número: 016, el teléfono contra la violencia de género. Por si lo necesitas.





jueves, 21 de junio de 2012

Hablar en público

"Hola. Me llamo Aurora y mi consulta está relacionada con hablar en público. Ya he tenido que hacerlo varias veces para presentar algunos trabajos durante la carrera, pero ahora me enfrento a un tribunal y me juego mucho. Cuando he realizado una exposición ante los compañeros y el profesor me he puesto muy nerviosa, yo creo que hasta con ansiedad y todo. Me da mucha vergüenza y lo paso francamente mal. ¿Podríais decirme si existen algunas claves para poder mantenerme calmada? Mis amigos me dicen que me tome algún medicamento que disminuya esa ansiedad que siento, pero a mí me da miedo tomar este tipo de pastillas. ¿Ustedes creen que me vendría bien? Gracias."

Estimada Aurora,

Lo que te sucede es lo que se denomina miedo escénico, y se da con bastante frecuencia. Se trata de un bloqueo en las capacidades comunicativas por miedo a hacer el ridículo, a que los oyentes se aburran, a no ser capaz de demostrar lo que sabes, etc. Los síntomas pueden ser fisiológicos (taquicardia, náuseas), cognitivos (miedo a fracasar, quedarse en blanco) o conductuales (bajo volumen de voz, temblor, tartamudez).

Este miedo está originado en ti misma, por lo que tú misma puedes controlarlo sin necesidad de tomar pastillas. Para ello existen varias herramientas: lo primero y fundamental es prepararte bien el tema del que vas a hablar, así aumentará la confianza en ti misma. Por otro lado, tienes que conocer el público al que te vas a dirigir y si existen unas normas específicas para la exposición, ajustando el contenido y la forma de tu charla e incluso tu vestuario para asegurarte de que tu intervención sea idónea. Saberte al dedillo el inicio de la exposición también incrementa tu confianza y seguridad. Lo ideal es que te apoyes en medios audiovisuales, cuyos beneficios no son exclusivamente para tu ánimo, sino también para la atención y comprensión de tu público. Y, ¿cómo no?, algo clave es “practicar, practicar y practicar”.

En cualquier caso, no tienes que olvidar que cierto grado de nerviosismo es positivo y útil, pues ayuda a estar atentos y alerta. Y lo más importante de todo, Aurora, es ser tú misma. 

Ángel Lafuente, gran comunicador y profesor de técnicas verbales, dice que “el principal factor para una buena oratoria es vencer el miedo y aprender a valorarse uno mismo.


miércoles, 23 de mayo de 2012

Duración de la psicoterapia

"Hola, me llamo Vicente y quería haceros una pregunta. Un familiar lleva arrastrando desde hace años un problemas de autoestima, depresión y obsesiones repetitivas recientemente ha visto necesario tratarse. Es una persona muy inteligente, y su psicólogo le ha garantizado que desde las primeras sesiones se encontrará mejor y que en 2 ó 3 meses de charla una vez por semana notará muchos cambios. Yo pensaba que al psicólogo se puede estar yendo años, y lo que me ha dicho mi familiar me ha causado muy buena impresión. Sin entrar a valorar el trabajo de sus colegas, por curiosidad y en general, ¿es posible llegar a soluciones prácticamente completas o curaciones de situaciones graves y de varios problemas a los 4 o 5 meses de terapia, yendo una vez por semana, si el paciente se aplica?"

Estimado Vicente, 

Gracias por esta consulta y por su confianza. Dado que no pregunta por un problema concreto, sino por una cuestión general, la respuesta la daremos entre todo el equipo del blog.

Antes de responder la pregunta hay que tener claro que la solución o la cura de un problema psicológico es algo abstracto. Se puede decir que una persona sana es aquella que se siente bien en general y que, además, puede llevar una vida normalizada y ajustada a la sociedad en la que vivimos. Por eso la persona que recibe terapia psicológica debe ir sintiéndose mejor sesión a sesión, aunque a veces se pueda percibir un pequeño retroceso. Así, una de las cosas más importantes para que una terapia sea eficaz (y, por tanto, para determinar su duración) es la motivación de la persona que acude a consulta, puesto que la falta de ella lleva a no seguir el tratamiento de forma óptima, siendo los resultados escasos o nulos.

Por otra parte, para establecer la duración de la terapia habría que tener en cuenta la corriente psicológica a la que se adscribe el profesional o a la orientación que le da al problema del paciente: un enfoque cognitivo-conductual buscaría que el paciente aprendiese nuevas formas de pensar, actuar y sentir, pudiendo durar el tratamiento entre 10 y 25 sesiones (unos 5 o 6 meses). Las psicoterapias psicoanalíticas y dinámicas, centradas en el estudio de los fenómenos de la conciencia y en los antecedentes históricos del paciente, pueden durar hasta décadas. En las terapias de corte existencial-humanista, como la gestalt, la intervención terapéutica se suele centrar en el aquí y ahora de la experiencia actual e inmediata, pueden durar desde meses hasta años, dependiendo de los motivos de consulta. Las terapias sistémicas, que consideran los problemas de una persona como la expresión de que algo funciona mal en su sistema familiar o de pareja (lo que implica hacer cambios en dicho sistema), suelen durar unas 20 sesiones (5 meses).

En general, los tratamientos psicológicos más efectivos tienen objetivos claros, están centrados en la solución de problemas inmediatos, son más bien de corta duración (de 2 a 6 meses, aunque es mayor en problemas graves o cuando hay varios problemas) y producen una mejoría tras las 8-10 primeras sesiones. Si un tratamiento no tiene unos objetivos claros, se dilata en el tiempo y no se obtienen resultados apreciables en un período de tiempo razonable. No obstante, los plazos se extienden en los casos crónicos o con problemáticas complejas, tales como esquizofrenia, trastornos de la personalidad o depresiones graves.

En cualquier caso, lo más importante es que ni todos los problemas son iguales, ni todas las personas sienten, actúan, ni han aprendido lo mismo, por lo que cada terapia debe ser individualizada, atendiendo a las necesidades y a la problemática del paciente.


sábado, 19 de mayo de 2012

Pánico a tragar pastillas

"Hola, me llamo Carmen y quería consultaros sobre mi problema para tragar pastillas o cápsulas. Desde pequeña no he podido tragar pastillas, teniendo que recurrir a partirlas, mezclarlas con alimentos, etc. No sé si se deberá a algún trauma infantil (algún atragantamiento con un caramelo ó una espina de pescado...), pero lo cierto es que me causa pánico el pensar en tomarme una; actualmente, me han prescrito una pastilla diaria y soy incapaz de tragarla, llevo casi una semana sin hacerlo porque además ésta no puedo partirla ni mezclarla (es una cápsula de gelatina). Todos los días lo intento, pero termino vomitando o si tengo suerte sólo con arcadas (aparte de que muchas veces acabo llorando de la impotencia de no poder tomarla). ¿Qué puedo hacer? ¿Es un problema psicológico? ¿Una fobia? ¿cómo podría tratarse? Muchas gracias por adelantado." 

Hola Carmen, gracias por tu consulta. Por lo que cuentas, entiendo que el problema con el tragar sólo te ocurre con las pastillas o cápsulas y no con alimentos sólidos, así que puede tratarse de un problema psicólogico llamado fagofobia. La fagofobia o fobia a tragar o a atragantarse se caracteriza por una sensación de que la garganta se estrecha ante la idea de tragar una pastilla o cualquier otra sustancia, dificultándose de este modo el inicio de la deglución, y produciéndose el temor a que la comida quede atravesada en la garganta o bien se desvíe a la tráquea y produzca ahogo. Esto a su vez puede provocar ataques de ansiedad: dificultad para respirar, mareo, sudoración excesiva, náuseas, taquicardia, incapacidad para pensar con claridad... En general, un miedo irracional a morir atragantado o perder el control. Es un trastorno más frecuente de lo que nos imaginamos.

Es común que este miedo se origine por un suceso traumático de atragantamiento en la infancia, como tú crees que te pudo haber ocurrido. Sin embargo, también se puede deber a la educación de los padres, que con su mejor voluntad nos dicen cosas como "mastica las cosas bien porque si no te vas a atragantar", lo cual puede dificultar el tragar cosas sin masticarlas cuando somos adultos. A nivel psicológico lo que puede pasarte es que ante el hecho de tragar la cápsula, te anticipas con pensamientos negativos, piensas qué te va a ocurrir, cómo te vas a sentir (ahogo, angustia, taquicardia, arcadas etc.). Anticipas todos estos síntomas, los imaginas, y el miedo aumenta hasta que rompes a llorar desesperada o vomitas, o se produce una hiperventilación y al respirar rápido, aumentas también el ritmo cardíaco. Esto produce que la musculatura de la faringe, necesaria para tragar, se cierra y esto junto con la respiración hace imposible el tragar.

Cuando te des cuenta que todo esto es un problema psicológico de anticipación de pensamientos negativos y catastrofistas ante el hecho de tragar pastillas, lo que desencadena esos síntomas físicos que tanto temes, serás capaz de relajarte y superar tu problema poco a poco. Piensa que es muy poco probable que te atragantes tomando una pastilla y que al fin y al cabo, es un bien para tu salud. No te va a matar ni nada de eso.

La solución para superar tu fobia es evitar los pensamientos negativos y sustituirlos por otros positivos. Si pudieses entrenarte en técnicas de relajación para tener la mente distraída o "en blanco" antes de tragar y para relajar los músculos de la cara, te ayudaría a estar tranquila y vencer este pánico. Es posible que para esto necesites la ayuda de un profesional.

Existen algunos ejercicios concretos que quizás te puedan ayudar para tomar las cápsulas: 
  • En el momento justo antes de tragarte la pastilla bebe agua para hidratar la garganta y así evitar que ésta se reseque.
  • Antes de empezar con las capsulas, haz varias pruebas con migas de pan un poco más pequeñas que el tamaño de la pastilla, caramelos tipo lacasitos o conguitos. Colócatela en la punta de la lengua, haz una respiración, coge un sorbo de agua, contén la respiración y a la vez que inclinas la cabeza hacia tu pecho, tragas el agua junto con la miga de pan y verás como la tragas sin problema (hay personas que les va mejor hacer esto pero inclinando la cabeza hacia atrás al tragar). Cuando tengas esto controlado, intenta hacerlo con la capsula, no sin antes haber respirado varias veces y diciéndote a ti misma: “yo puedo con esto”, “me va a hacer bien”.
  • O bien, puedes colocar el alimento (o la pastilla) en la parte del fondo de la lengua (no muy atrás, sin llegar a la campanilla), hacer un respiración, coger un sorbo de agua mantener la respiración y tragar con decisión.
  • También puedes probar esto: ponte la pastilla en la punta de la lengua y bebe agua (o bebida carbonatada) tragándola con una pajita.
Y como dijo Alonso de Ercilla “el miedo es natural en el prudente, y el vencerlo es lo valiente.” ¡Ánimo Carmen! Y tranquila, que tiene solución.


viernes, 11 de mayo de 2012

Las aficiones de los niños

"Mi hijo de 15 años fue diagnosticado como TDAH tras muchas vueltas y dudas. Lo que más salta a la vista de su actual comportamiento (aunque ya le viene de antes) es su obsesión por los temas a los que se aficiona. Por ejemplo, de un tiempo a esta parte es del Barça, y cuando digo que es del Barça quiero decir que es el más culé del barrio: se sabe todas las fechas y nombres relacionados con su equipo, le llevo a ver los partidos siempre que hay ocasión, e incluso nos hicimos de una peña barcelonista (¡siendo yo del Real Madrid!). Mi pregunta es: le viene bien que yo fomente esta actividad. Gracias."

Estimado padre,

Primeramente me gustaría hacer una apreciación:  nos has dicho que tu hijo fue diagnosticado "como" TDAH. Quiero hacerlo notar porque en esa expresión hay cierta sutileza que puede revelar la manera en la que os enfrentáis al problema. Si dices que el niño ha sido diagnosticado como TDAH es "como" si dijeras que el niño "es" un TDAH, lo que en cualquier caso sería un error de concepto, porque puede hacer suponer que el trastorno es algo intrínseco o idiosincrático del niño. Pero sería más correcto decir que el niño "tiene" o "manifiesta" TDAH, porque el trastorno realmente es ajeno a él, aunque pueda cumplir los criterios diagnósticos (manifestar las conductas típicas) de un trastorno por déficit de atención.

Dicho eso, paso a responder tu pregunta: en general, no sería bueno fomentar una conducta obsesiva, pero si realmente esa conducta se puede considerar así, es decir, si esa actividad le impide llevar una vida satisfactoria, ya sea porque le impide hacer otras que sean deseables (por ejemplo, socializarse), o porque la privación de esa actividad le provoca una reacción negativa desmedida. Sin embargo, también se puede decir que en general es bueno fomentar cualquier actividad por la que el niño manifieste un interés espontáneo, en contra de obligar al niño a desarrollar una actividad que por muy positiva que creamos que pueda ser (aprender música o un idioma extranjero, por decir algo), no le motiva de forma intrínseca. Y esto es especialmente importante en un niño con TDA, dado que para mejorar su capacidad de concentración es conveniente que empiece a hacerlo en actividades que le gusten.



miércoles, 25 de abril de 2012

Mi compañera de trabajo me hace la vida imposible

"Hola, me llamo Silvia. Os escribo porque desde hace unos meses tengo problemillas con una compañera de trabajo. Me hace la vida imposible, critica todo lo que hago y siempre se las apaña para dejarme la faena más gorda a mí. He intentado hablar con ella, pero nada, está siempre con la escopeta cargada y no sé qué hacer. Casi todos los días voy al trabajo con dolor de cabeza, y me está afectando, pues me cuesta desconectar y estoy de mal humor. ¿Qué puedo hacer?"

Estimada Silvia,

Es cierto que cuando se tiene algún problema con alguien nos afecta y debemos hablarlo con la persona en cuestión. Pero antes de hablar con ella, elige bien el momento, en el que tú y la otra persona os encontréis tranquilas y en el que estéis solas, para tener intimidad. Así, puede que ella esté más abierta a escucharte. Hazle saber de manera sosegada, qué es lo que te ocurre a ti cuando te sientes criticada o perjudicada por ella. Quizás ni siquiera ella se dé cuenta de su comportamiento, ni de cómo te está afectando. Si pasado un tiempo ella sigue igual, quizás sea el momento de buscar apoyo en tu jefe, comunicándole como te sientes con la situación.

Añadir que a veces, la solución más sencilla para un problema que está lejos de nuestro alcance es cambiar nuestra propia actitud ante el problema, es decir, ver la situación desde una perspectiva positiva, viendo la oportunidad en lugar del problema. En vez de pensar que te deja lo peor y que te critica tu trabajo, puedes ver que ella te está dando una oportunidad para demostrar lo que vales, de afrontar las críticas como algo constructivo y una forma para mejorar y crecer en tu trabajo. Así te sentirás mejor contigo misma y con ella y el problema se desvanecerá. En lugar de pensar “mi compañera me hace la vida imposible”, cambiarlo por: “mi compañera me da la oportunidad de crecer como persona”.


lunes, 16 de abril de 2012

Eyaculación precoz

"Buenas noches. Soy un joven de 25 años, y quiero realizar una consulta, aunque me da un poco de vergüenza. Mi problema es que cuando mantengo una relación sexual no puedo controlar la eyaculación. Mis coitos duran cinco minutos o menos, a veces incluso "me voy" después de los primeros roces con la chica. Tuve una pareja estable, pero finalmente me abandonó a causa de este problema. Ahora me cuesta mucho tener relaciones, me da vergüenza intentarlo porque sé lo que va a pasar y que la chica va a quedar insatisfecha. Yo creo que es algo psicológico, porque algunas veces duro más, por ejemplo cuando he bebido alcohol, pero no sé cómo controlarlo. He probado ejercicios de respiración y otras cosas, pero no me han funcionado. Por favor, ¿qué pueden aconsejarme? Muchas gracias"

Apreciado Joven, 

Ante todo, premiarte por el atrevimiento al preguntar sobre algo que te produce vergüenza. Quiero resaltar es que este problema del que hablas aparece en el momento en el que para ti es un problema. No existe un manual ni un consenso sobre cuánto debe durar un coito antes de que el hombre eyacule. Lo que está claro es que si tú consideras que tu eyaculación es precoz y esto te genera malestar, o bien se trata de una dificultad para tu pareja (lo cual te afecta a ti), entonces se convierte en un “problema” que es conveniente solucionar cuanto antes. 

Me faltan muchos datos sobre ti para poder hacer una buena evaluación, por lo que únicamente voy a orientarte según lo que comentas. Dices que no siempre eyaculas tempranamente, lo que apunta a que es probable que se trate de algo psicológico. Sería conveniente que identifiques desde cuándo te ocurre esta situación. En muchas ocasiones el estrés que provoca en algunas personas el mantener una relación sexual (“quedar bien”, el aprendizaje sexual...) es más que suficiente para provocar este trastorno eyaculatorio. Ten en cuenta que pueden ser varios los factores que están causando y manteniendo esta dificultad. Algo que te recomiendo es que incrementes tus conocimientos sobre sexualidad, especialmente sobre la eyaculación. También puedes aprender a identificar las sensaciones que se producen en tu organismo antes de eyacular y desarrollar estrategias para mantener esa fase de excitación previa a la eyaculación. Además, incrementar la confianza en ti mismo es importante. En caso de que mantengas una relación sexual con otra persona, es fundamental que tengáis una buena comunicación y creéis un clima en el que os permitáis expresar lo que sentís y respetéis mutuamente el derecho a tener vuestra propia sexualidad, ya que cada persona experimenta la sexualidad de una forma única y personal. Asimismo, es posible que si aflojas tu preocupación por este tema eso te ayude. Si la situación persiste o empeora entonces te recomiendo que solicites ayuda a un psicólogo o sexólogo. Ten presente lo que decía Albert Einstein, “no podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos”.


lunes, 26 de marzo de 2012

Déficit de Atención o TDA

"Hola. Me llamo Antonio y tengo un hijo de 9 años. Estamos muy preocupados por él porque, aunque es un chico con gran corazón, es muy desobediente. No saca buenas notas, y en el colegio nos dicen que no atiende en clase. En casa nos cuesta mucho trabajo hacer que se concentre en algo, como en la comida y en los deberes, aunque puede pasar horas y horas viendo la tele. Yo creo que el niño tiene déficit de atención, y hace poco le llevamos a un psicólogo, pero no me gustó lo que nos dijo, porque nos dio a entender que la culpa era nuestra. ¿Qué opináis? ¿Puede ser TDA? ¿Creéis que deberíamos darle medicación? Gracias."

Estimado Antonio,

El trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA/H) es un trastorno que se lleva estudiando más de un siglo, aunque "se ha puesto de moda" en los últimos años. En general, se distinguen tres tipos, según predomine la falta de atención, la hiperactividad, o una combinación de ambas. Sin embargo, existe cierta controversia en el diagnóstico: algunos autores establecen la prevalencia del trastorno en un 10% de la población infantil, mientras que otros lo consideran un trastorno mucho más raro y son mucho más conservadores a la hora de diagnosticar un TDA. Pero lo realmente importante no es si tu hijo tiene TDA o no, si no qué podéis hacer para que mejore su rendimiento académico y su conducta. Un buen psicólogo no debería juzgar tu comportamiento o culparte de nada, aunque eventualmente las palabras de un psicólogo pueden hacernos sentir culpables... Para un padre, es más fácil asumir que su hijo tiene una enfermedad que depende de una medicación antes que asumir que puede tener un problema que se puede solucionar esforzándose y pasando más tiempo con él... Como psicólogo no puedo prescribir medicamentos, aunque tengo que reconocer su utilidad en algunos casos. Si éstos fuesen necesarios, tendría que recetarlos un psiquiatra infantil.


domingo, 18 de marzo de 2012

Inapetencia sexual

"Hola. Me llamo Begoña y tengo 31 años. He de deciros que me ha costado trabajo decidirme a haceros esta consulta. Resulta que desde hace unos meses mi deseo sexual ha disminuido notablemente, e incluso podría decir que ha desaparecido. Estoy muy preocupada y no hago más que pensar en ello. Está empezando a afectarme bastante a la hora de relacionarme con otras personas y tengo miedo de quedarme así para siempre. ¿Qué puedo hacer?"

Estimada Begoña,

Antes de nada quiero felicitarte por haberte decidido a consultarnos. Estos temas aún siguen provocándonos incomodidades, a pesar de que la sexualidad forme parte de todos nosotros puesto que somos seres sexuados.
En cuanto a tu pregunta, has de saber que el deseo sexual es algo muy personal, diferente en cada persona y en cada momento. Es normal que a veces disminuya, al igual que a veces se incremente. El deseo sexual “habla” de cómo estamos, de cómo nos sentimos en cada etapa vital, es una especie de barómetro, por lo tanto el deseo es algo muy subjetivo.
Como el deseo es una experiencia emocional subjetiva, son muchas las posibles causas de su disminución, causas que tienen que ver habitualmente con lo que nos pasa en la vida, con nuestras creencias, emociones, pensamientos, etc.
Si persiste en el tiempo o se hace repetitivo, entonces habría que comprobar si se trata de un problema orgánico, y una vez descartado, es recomendable acudir a un terapeuta para buscar la solución, ya que la dificultad estaría causada y mantenida por factores afectivos, psicológicos o ambientales. En cualquier caso, recuerda estas palabras de Jorge Bucay: "El deseo adquiere sentido cuando eres capaz de transformarlo en una acción."



lunes, 12 de marzo de 2012

Las quejas de mi compañero de piso

"Buenas tardes. Me llamo Fernando. Os escribo porque no sé qué hacer con los supuestos dolores de mi compañero de piso. Siempre se está quejando de algo, incluso cosas que no tienen ningún sentido a su edad: dolores de rodilla, de espalda, de muelas... He intentado animarle a que vaya al médico, pero lo único que tiene es un problema de sobrepeso. A veces consigo hacerle ver que sus quejas no tienen fundamento, pero pronto se le olvida y vuelve a repetirlas. Parece como si siempre esperase que yo le resuelva sus problemas, o que esté pendiente de él, ¡pero yo no puedo! Lo hace con más gente, pero yo soy quien convive con él y necesito saber cómo manejarlo porque así no puedo vivir tranquilo... ¿Qué podéis decirme?"

Estimado Fernando,

Ciertamente no es normal que una persona joven (como parece tu compañero) tenga tantas molestias físicas. Hay personas que prestan demasiada atención a ciertas sensaciones de su cuerpo (las señales interoceptivas) y tienden a asociarlas con el padecimiento de alguna enfermedad. A esto se le suele llamar hipocondría. Quizá se podría considerar hipocondríaco a tu compañero de piso, aunque la característica fundamental de este trastorno es el miedo a la enfermedad y no el padecimiento de los síntomas. Pero aún siendo hipocondríaco, los dolores de tu compañero podrían ser reales, incluso sin causa orgánica. Algunas personas reprimen (niegan inconscientemente) algunos sentimientos negativos, los cuales son tan intensos que se manifiestan como dolores o molestias en distintas partes del cuerpo, que a pesar de no tener ningún daño fisiológico, generan un dolor o malestar real. Estas personas se dice que somatizan sus sentimientos o emociones reprimidas. En cualquiera de los casos, sería conveniente que tu compañero acuda a la consulta de un terapeuta cualificado, porque ese tipo de problemas no suelen ser fáciles de resolver. Por tu parte, me temo que no tienes más remedio que seguir como hasta ahora, siendo consciente de que tu compañero no puede evitar sentir lo que siente, y apoyándole para que busque la ayuda de un profesional. Un saludo.



lunes, 5 de marzo de 2012

Amistad en la distancia

"Buenos días. Últimamente estoy preocupado por mi relación con mi mejor amigo, como yo, de 31 años. Actualmente no vivimos en la misma ciudad, y mi amigo es muy despistado y siempre suele estar muy ocupado, así que casi siempre soy yo quien le busca y quien muestra interés. Sé que él me quiere y respeta, porque me lo ha dicho y sé que no mentía, y también sé que le pasa lo mismo con otros amigos. Sin embargo, por una parte tengo miedo a que la relación acabe por enfriarse -ya me pasó algo parecido con otro amigo cuando era adolescente-, y por otra parte a mí también me gustaría recibir de mi amigo lo que le doy a él, aunque yo lo que le doy es porque lo siento... Sé que él necesita y valora mis frecuentes muestras de confianza y preocupación, aunque no me las pida, pero también a mí me gustaría recibir lo mismo aunque tampoco sé cómo pedirlo... ¿Cómo se dan las mejores muestras de amistad en la distancia?, ¿cómo se le dice o se le demuestra a alguien que se le quiere?, ¿como "debería" demostrarlo? Muchas gracias."

Estimado Alberto,

La sociedad en la que estamos inmersos nos va inculcando desde pequeños cómo tenemos que comportarnos en función del género, roles o papeles que han sido aprendidos y transmitidos de generación a generación desde hace muchos años. Es por esto que, en gran parte, a los hombres os cueste un poco más de trabajo que a las mujeres expresar los sentimientos, por lo que es muy comprensible lo que te sucede.

La amistad se conforma cuando entre dos personas se da el cariño, el aprecio, el respeto, el amor, la confianza y un largo etcétera. Así que podrás hacerte una idea de las múltiples posibilidades de demostrar lo que se siente, estando cerca o lejos de la otra persona. No hay una fórmula universal de cómo se “debería hacer”, puesto que eso es algo muy personal, único en cada uno de nosotros. Es por esto que tú puedes percibir y sentir que tu amigo no te da lo mismo que tú le das a él.

Por otra parte, algo que puedes probar a hacer es hablar con tu amigo de lo que tú necesitas de él, y también preguntarle qué es lo que él necesita de ti. A lo mejor te sorprende su respuesta, ya que a veces creemos saber lo que necesitan los demás, creemos “adivinarlo” (al igual que esperamos, casi sin darnos cuenta, que los demás “adivinen” lo que queremos o necesitamos), y en muchas ocasiones es más un reflejo nuestro, de lo que necesitamos nosotros, y no es la necesidad real de la otra persona.

También es bueno que tengas presente que las relaciones en la distancia se exponen a cambios, aunque no es la única situación en la que esto sucede. Quiero decir, que las relaciones son un ente vivo, en continuo cambio, en evolución. Es algo que tienes que asumir para poder estar atento a cómo está la relación en cada momento o etapa, y así poder satisfacer las necesidades de ambas partes. Como dice Richard Bach, “Nuestra amistad no depende de cosas como el espacio y el tiempo”.




martes, 28 de febrero de 2012

Enamorarse

"Hola. mi nombre es Juan, y tengo 25 años. Muchas páginas y comunidades ofrecen métodos y técnicas de seducción, incluyendo PNL, pero yo me pregunto, ¿se puede "conseguir" enamorar a una persona que me interese, sea hombre o mujer? ¿Eso sería una “manipulación” o podría considerarse como "entrenar" a los demás para gustarles? Un amigo me comentó que estaba siguiendo algunos de esos métodos, pero, si bien yo le he visto resultados, me dice que nunca en su vida se ha enamorado. ¿Existe un "método" para enamorar a alguien?, o al menos, ¿cómo suele suceder que otra persona se enamore de ti?"

Estimado Juan,

Primeramente habría que hacer una distinción entre “seducir” y “enamorar”: lo primero es un acto que provoca una persona en otra, mientras que lo segundo es un proceso idiosincrásico, que se desarrolla en la propia persona. Es decir, si se habla de seducir, una persona seduce a otra, pero si se habla de enamorar, es una misma persona la que “se” enamora. Enamorarse quizá podría ser comparable a la hipnosis en cierto sentido: todo proceso de hipnosis es un proceso de auto-hipnosis, es decir, que cuando alguien hipnotiza a una persona, es esa persona la que se hipnotiza a sí misma, guiada por el hipnotizador; pero si una persona no es sugestionable, o no quiere que la hipnoticen, ni el mejor hipnotizador del mundo lo conseguiría.

Por tanto: existen muchas técnicas para seducir, que como tú apuntas sería una manera de manipulación (si provocas voluntariamente un cambio de actitud en otra persona, en definitiva la estás manipulando) lo cual puede tener un sentido peyorativo o no, dependiendo de hasta qué punto consigas que esa persona haga algo que realmente no quiere hacer. Para enamorar, por el contrario, no existe ningún truco, pues es cada persona la que se tiene que enamorar.

Pero entonces, ¿cuándo nos enamoramos? Pues normalmente ocurre cuando, o bien encontramos a alguien que tiene unos rasgos que nos resultan deseables o de los que carecemos, o bien encontramos a alguien que tiene muchas cosas en común con nosotros y con quien nos sentimos bien a su lado. Por eso se suele dar el consejo de "sé tú mismo", que en realidad quiere decir "muéstrate seguro de tí mismo": dado que la mayoría de las personas son inseguras, es fácil que se enamoren de las personas que muestran seguridad. Pero en cualquier caso insisto: si una persona no está dispuesta a enamorarse, nunca lo hará.



martes, 21 de febrero de 2012

Madurez y seguridad

"Hola. Me llamo Pedro y tengo 27 años. Bastantes veces temo que las personas que están a mi alrededor no me acepten como soy, no les guste cómo soy y se vayan de mi lado, así que a la gente que conozco nunca les digo lo que no me gusta de ellos, aunque a mí sí me digan lo que no les gusta. Alguien me ha dicho alguna vez que espera que yo le diga lo que no me gusta, que no sea tan indirecto... ¿les pareceré "falso"? ¿No me estoy mostrando como soy realmente? Creo que buena parte de eso me viene de mi madre, que siempre ha querido que quede bien con todos y en cada momento, ¿debo desengancharme de ella? ¿Cómo? ¿Es eso madurez?"

Estimado Pedro,

Lo que te pasa es absolutamente normal, es simplemente inseguridad, y de eso tenemos todos un poco. La cuestión es cómo la vas a afrontar para que, poco a poco, vaya desapareciendo hasta que ya no te resulte un problema. Tú eres como eres, y para los demás eres tal y como te muestras, por tanto estás siendo tal y como eres. La cuestión es ¿es así como quieres ser? Depende de tí, porque no hay respuesta buena o mala, no "debes" ser de una manera o de otra, si acaso, debes ser tal y como te sientas agusto contigo mismo. Y buena parte de viene de tu madre... ¡pues también es normal! Nuestros padres frecuentemente quieren que seamos de una manera determinada, y también a veces los hijos queremos ser tal y como les gustaría a nuestros padres... Pero no somos nuestros padres, ni tal y como querían ellos que fuésemos... simplemente somos como somos. Así que sí, tienes que vivir tu vida. El hacer felices a nuestros padres es algo bueno, pero no a costa de nuestra propia felicidad. Quizá podría llamársele a eso madurez, pero ¿qué más dá? Preocúpate de ser feliz, y luego, de en lo posible hacer felices a los que te rodean... pero no te preocupes por ser maduro.. ¡una vez maduro lo único que te quedaría sería pudrirte!


domingo, 1 de enero de 2012

Presentación

Recibe la bienvenida a "Psicólogos a Domicilio", el blog de Psicología Integral - Serranía de Ronda a través del que pretendemos resolver en la medida de lo posible las inquietudes que tengas acerca de tu vida psicológica, tu comportamiento y tus emociones, para así poder conocerte mejor a ti mismo/a y a los demás.

En este blog iremos planteando preguntas y respuestas, y también intentaremos dar solución a las cuestiones que nos vayan llegando desde las personas que lo lean. Los nombres de los consultantes serán alterados para mantener el anonimato. Si quieres plantear cualquier duda, ¡no dudes en ponerte en contacto con nosotros!