"No es porque las cosas sean difíciles por lo que no nos atrevemos, sino que por no atrevernos ellas se hacen arduas."

Lucio Anneo Séneca



Mostrando entradas con la etiqueta represión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta represión. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de septiembre de 2012

Bruxismo

"Hola. Me llamo Nerea y me gustaría haceros una consulta. Resulta que desde hace unos 9 meses o así noto que me rechinan los dientes o aprieto mucho la mandíbula por la noche, y a veces también por el día (cuando estoy concentrada haciendo algo como cortar el pan). Yo ya había oído hablar de esto, pero no me imaginé que llegara a ser tan molesto. He ido al médico de cabecera, al dentista y al maxilofacial, y todos coinciden en que es bruxismo generado por estrés. La cuestión es que yo ahora no me siento estresada y sin embargo me ha empeorado. Llevo casi una semana con dolores de mandíbula, dientes, cabeza y un zumbido constante en el oído, especialmente en la parte derecha, aunque se me está pasando al lado izquierdo de la cara. Además de tomarme la medicación que me han prescrito (diazepam) y comprar una férula que vale muy cara, ¿qué me pueden aconsejar para que esto se me quite? Muchas gracias."

Estimada Nerea,

Ciertamente la causa más frecuente del bruxismo es el estrés, pero también es frecuente que los estados de estrés presenten un cuadro asintomático (aparte del bruxismo en sí), por lo que a pesar de no sentirte estresada, es probable que haya algo que te produzca cierta ansiedad que se manifiesta como este trastorno del sueño, incluso aunque no seas consciente de ello. Por otra parte, puede que en un momento dado, hace 9 meses aproximadamente, experimentaras alguna situación que te provocase un elevado estrés emocional, empezaras a sufrir el bruxismo como síntoma de dicho estrés, y ahora se haya convertido en un hábito. En cualquier caso, mis recomendaciones giran entorno a disminuir dicho estrés emocional, pues disminuir esa ansiedad es lo que puede terminar con el bruxismo y no otros tratamientos (medicación, férulas) que son puramente paliativos.

Para ello puedes empezar detectando en qué momentos del día aparece, puesto que estando despierta es más fácil que te des cuenta de qué lo origina. Entonces relaja la mandíbula dándote masajes en la misma y abriendo y cerrando lentamente la boca con la lengua pegada al paladar y sin forzar la mandíbula (unas diez veces consecutivas). En ese momento trata de resolver el conflicto emocional identificado. Cuando el bruxismo aparezca por las noches, anótalo en una libreta para poder verificar si ha habido algún acontecimiento estresante ese día y así habituarte poco a poco a resolverlo por el día. Piensa que el bruxismo es la manera que tiene tu cuerpo de liberar el estrés, así que no desaparecerá hasta que descargues ese estrés de otras formas. Antes de dormir puedes comer algo crujiente como una zanahoria o una manzana para desestresar físicamente la mandíbula. También puedes hacer relajación, practicar meditación, taichi o yoga. Recuerda el dicho: "Mens sana in corpore sano".


lunes, 16 de abril de 2012

Eyaculación precoz

"Buenas noches. Soy un joven de 25 años, y quiero realizar una consulta, aunque me da un poco de vergüenza. Mi problema es que cuando mantengo una relación sexual no puedo controlar la eyaculación. Mis coitos duran cinco minutos o menos, a veces incluso "me voy" después de los primeros roces con la chica. Tuve una pareja estable, pero finalmente me abandonó a causa de este problema. Ahora me cuesta mucho tener relaciones, me da vergüenza intentarlo porque sé lo que va a pasar y que la chica va a quedar insatisfecha. Yo creo que es algo psicológico, porque algunas veces duro más, por ejemplo cuando he bebido alcohol, pero no sé cómo controlarlo. He probado ejercicios de respiración y otras cosas, pero no me han funcionado. Por favor, ¿qué pueden aconsejarme? Muchas gracias"

Apreciado Joven, 

Ante todo, premiarte por el atrevimiento al preguntar sobre algo que te produce vergüenza. Quiero resaltar es que este problema del que hablas aparece en el momento en el que para ti es un problema. No existe un manual ni un consenso sobre cuánto debe durar un coito antes de que el hombre eyacule. Lo que está claro es que si tú consideras que tu eyaculación es precoz y esto te genera malestar, o bien se trata de una dificultad para tu pareja (lo cual te afecta a ti), entonces se convierte en un “problema” que es conveniente solucionar cuanto antes. 

Me faltan muchos datos sobre ti para poder hacer una buena evaluación, por lo que únicamente voy a orientarte según lo que comentas. Dices que no siempre eyaculas tempranamente, lo que apunta a que es probable que se trate de algo psicológico. Sería conveniente que identifiques desde cuándo te ocurre esta situación. En muchas ocasiones el estrés que provoca en algunas personas el mantener una relación sexual (“quedar bien”, el aprendizaje sexual...) es más que suficiente para provocar este trastorno eyaculatorio. Ten en cuenta que pueden ser varios los factores que están causando y manteniendo esta dificultad. Algo que te recomiendo es que incrementes tus conocimientos sobre sexualidad, especialmente sobre la eyaculación. También puedes aprender a identificar las sensaciones que se producen en tu organismo antes de eyacular y desarrollar estrategias para mantener esa fase de excitación previa a la eyaculación. Además, incrementar la confianza en ti mismo es importante. En caso de que mantengas una relación sexual con otra persona, es fundamental que tengáis una buena comunicación y creéis un clima en el que os permitáis expresar lo que sentís y respetéis mutuamente el derecho a tener vuestra propia sexualidad, ya que cada persona experimenta la sexualidad de una forma única y personal. Asimismo, es posible que si aflojas tu preocupación por este tema eso te ayude. Si la situación persiste o empeora entonces te recomiendo que solicites ayuda a un psicólogo o sexólogo. Ten presente lo que decía Albert Einstein, “no podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos”.


lunes, 12 de marzo de 2012

Las quejas de mi compañero de piso

"Buenas tardes. Me llamo Fernando. Os escribo porque no sé qué hacer con los supuestos dolores de mi compañero de piso. Siempre se está quejando de algo, incluso cosas que no tienen ningún sentido a su edad: dolores de rodilla, de espalda, de muelas... He intentado animarle a que vaya al médico, pero lo único que tiene es un problema de sobrepeso. A veces consigo hacerle ver que sus quejas no tienen fundamento, pero pronto se le olvida y vuelve a repetirlas. Parece como si siempre esperase que yo le resuelva sus problemas, o que esté pendiente de él, ¡pero yo no puedo! Lo hace con más gente, pero yo soy quien convive con él y necesito saber cómo manejarlo porque así no puedo vivir tranquilo... ¿Qué podéis decirme?"

Estimado Fernando,

Ciertamente no es normal que una persona joven (como parece tu compañero) tenga tantas molestias físicas. Hay personas que prestan demasiada atención a ciertas sensaciones de su cuerpo (las señales interoceptivas) y tienden a asociarlas con el padecimiento de alguna enfermedad. A esto se le suele llamar hipocondría. Quizá se podría considerar hipocondríaco a tu compañero de piso, aunque la característica fundamental de este trastorno es el miedo a la enfermedad y no el padecimiento de los síntomas. Pero aún siendo hipocondríaco, los dolores de tu compañero podrían ser reales, incluso sin causa orgánica. Algunas personas reprimen (niegan inconscientemente) algunos sentimientos negativos, los cuales son tan intensos que se manifiestan como dolores o molestias en distintas partes del cuerpo, que a pesar de no tener ningún daño fisiológico, generan un dolor o malestar real. Estas personas se dice que somatizan sus sentimientos o emociones reprimidas. En cualquiera de los casos, sería conveniente que tu compañero acuda a la consulta de un terapeuta cualificado, porque ese tipo de problemas no suelen ser fáciles de resolver. Por tu parte, me temo que no tienes más remedio que seguir como hasta ahora, siendo consciente de que tu compañero no puede evitar sentir lo que siente, y apoyándole para que busque la ayuda de un profesional. Un saludo.